Entrevista a Juan Carlos López Mena, dueño de Buquebús en El PaísConfía en los bancos del Estado más que en los privados ("si el señor Botín -Emilio, presidente del Grupo Santander- se despierta resfriado, da órdenes de que no se le da crédito a nadie y eso es tremendo"), dice que los primeros dos barcos rápidos en EEUU fueron suyos, que hoy Buquebús transporta a 2,5 millones de personas por el Río de la Plata, tiene una flota de 11 barcos ("Debo tener US$ 300 millones en barcos"), y dice tener el 89% del mercado general. Su competencia son Colonia Express (buques a Uruguay) y la aerolínea Pluna. La competencia será feroz entre Pluna y BQB cuando éste comience a volar sus propios aviones al aeropuerto de Colonia (hoy cerrado). El pasajero, beneficiado. Interesante entrevista de un muchacho que comenzó limpiando baños y se convirtió en uno de los empresarios más destacados en ambas riberas, sobre el que pesan fuertes rumores de corrupción por arreglo con todos los gobiernos de ambas orillas. Prefirió Uruguay ("país confiable")antes que Argentina y se nacionalizó uruguayo. Sin embargo, en Uruguay no es una persona querida, por la experiencia que he recogido allí. En Colonia del Sacramento, donde tiene un foco importante de negocios, por ejemplo, es muy resistido.El BROU ayuda más que la banca privada Por Juan Carlos Raffo - jcraffo@elpais.com.uy
Con 13 años y de pantalón corto, tanto brillo le sacó al baño que le tocó limpiar en su primer día de trabajo, que el dueño de la fábrica porteña de camisas llamó a felicitarlo. Ese buen comienzo derivó en que López Mena terminase siendo su mano derecha al poco tiempo y comprándole finalmente la empresa.
A fines de los 70 compró un barco desvencijado con el que inició Buquebus, la empresa con la que hoy factura unos US$ 200 millones anuales y que prevé al menos duplicar en 10 años con proyectos que por el momento mantiene en reserva.
También es dueño de la láctea Talar y de un modernísimo complejo agroindustrial en Maldonado. Porteño nacionalizado uruguayo, critica con dureza a la banca privada local y exhorta a los jóvenes a animarse a ser empresarios. "Sí se puede", arenga.
- Usted llegó a timonear el Ciudad de Colonia, el primer barco de Buquebus…
Sí. En ese entonces no había piloto automático, se timoneaba con el timón de cabilla, era mucho más complejo que hoy que los pilotos automáticos hacen prácticamente todo. Yo siento pasión por el agua. Desde ese inicio comenzamos a construir también la gran revolución que creamos nosotros en el mercado fluvial. Fijate que cuando nosotros empezamos a navegar, en el año 79, no llegaban a 200.000 las personas que cruzaban por año el Río de la Plata. Nosotros llegamos a transportar 2.700.000 en el mejor momento. Hoy estamos cerca de esa cifra. Después de la crisis, cayó mucho el transporte y después se fue recuperando. También hemos construido 14 buques rápidos, algo inaudito en el mundo. Fuimos la primera compañía que instaló barcos rápidos en Nueva Zelanda, España, Noruega y Dinamarca. Hoy hay un barco nuestro entre Irlanda y Escocia. También construimos los primeros dos barcos rápidos en Estados Unidos.
- ¿Todavía opera esas compañías?
No, las armábamos, poníamos en funcionamiento el barco y después las vendíamos.
- ¿Con qué infraestructura cuenta hoy Buquebus? ¿ y cuánta gente transporta?
Hoy alrededor de 2,5 millones de pasajeros en el Río de la Plata, creciendo. Vendimos el año pasado 500.000 camas de hotel, 300.000 en Uruguay y 200.000 y pico en Argentina. Tenemos 11 barcos en el Río de la Plata que no navegan todos juntos. En momentos pico navegan 9; hay dos barcos siempre standby para cuando hay un problema técnico. Después tenemos una flota de ómnibus propia.
- ¿Cuánto valen lo barcos?
Debo tener US$ 300 millones en barcos. Son cifras grandes.
- Además de transportista, Buquebus se transformó en operador turístico
Yo te diría que es el más importante de toda la región. También vendimos a Uruguay, vendimos 400.000 receptivos en un año, lo que significa comidas, visitas guiadas. En el mundo es importante una empresa que venda eso prácticamente a un solo país. Nosotros estamos proyectando en los próximos diez años crecer por lo menos dos o tres veces, salvo que vengan crisis como la que vino en 2001-2002.
- En cuanto a empleados…
Estamos en 1.500 personas entre Uruguay y Argentina. Muy buen personal y estamos con otros proyectos: una compañía de seguros. Tenemos nuestra flota asegurada y también hacemos seguros para terceros.
- ¿Piensan publicitarlo comercialmente?
Todavía no. Se está desarrollando. Va muy bien. Los barcos cuestan mucho dinero y son seguros muy grandes.
- ¿Lo favorecieron los cortes de puentes?
Bueno, fue un hecho desgraciado que a nosotros no nos favoreció a pesar de que parecía que sí. Crecimos durante 30 años, sin puentes cuando empezamos y seguimos creciendo después. El problema de los puentes ha dañado la imagen de la región. Que países como Argentina y Uruguay tengan problemas de relaciones no favorece a ninguno de los dos. A nuestra empresa no creo que la haya favorecido en nada. Todo lo que gane la inseguridad regional atenta contra el crecimiento de la región. Nosotros crecemos si la región crece, como toda empresa.
- Pero coyunturalmente era prácticamente el único que unía los dos países…
Yo me preguntaría qué hubiera sido de Uruguay si nosotros nos hubiésemos dedicado a juntar dinero en vez de juntar barcos. Tendrían que estar muy agradecidos de que hay una empresa que procede como debe proceder una empresa, al invertir en su empresa y enriquecer su empresa, en lugar de enriquecerse únicamente los accionistas, los dueños.
- ¿Quiénes son sus competidores?
La competencia nuestra es la ineficiencia. Nosotros siempre tenemos los competidores presentes y por eso tratamos de mejorar nuestro servicio.
- Tiene competidores más terrenales, como Colonia Express o Pluna…
Esos son motivadores de hacer las cosas mejor. El único soberano acá es el cliente. Si vos mañana elegís ir a Buenos Aires y elegís el avión, Colonia Express o Buquebus lo elegirás por algo. Nosotros tenemos hoy 89% del mercado general porque la gente nos elige.
- Ahora está montando una aerolínea ¿qué lo motivó?
Hay líneas desatendidas. Nosotros manejamos mucho grupo turístico. Llevamos a muchos turistas a Colonia y de Colonia a Salto y hay muchos que no pueden ir a Salto por los tiempos que tienen los buses ida y vuelta. Entonces se nos ocurrió tener una pequeña compañía de aviones para atender Salto, inclusive Cataratas desde Colonia porque mucha gente va a Cataratas. Hay turistas que llevamos a Colonia, se quedan una noche, tienen que volver a Buenos Aires e ir a tomarse el avión para Cataratas.
Nosotros podemos llevar a mucha gente a Colonia, de Colonia que conozcan Salto y de Salto a Cataratas. Eso lo hemos analizado en el mercado y ha sido bien visto. Es una cosa pionera y todo lo pionero paga su costo en los primeros tiempos.
- También pidió autorización para volar a Porto Alegre, Punta del Este y Madrid…
Sí, pero esa es una segunda etapa. La idea nuestra es hacer Salto-Cataratas y Cataratas-Porto Alegre. También Porto Alegre-Colonia y Colonia-Buenos Aires. Eso para mejorar el flujo de turistas.
- Aún no tienen el visto bueno para volar a Porto Alegre y Punta del Este ¿Están insistiendo?
Estamos insistiendo porque corresponde. Si no nos lo dan, empezamos por el litoral.
- ¿Con qué tipo de aparatos volarán?
Compramos dos aviones ATR 72-500 que nos entregan en setiembre en Toulouse, donde se arma el Airbus 380. Son aviones turbo diesel nuevos, todos digitales, hechos gran parte en carbono. La idea es comenzar a operar en octubre.
- ¿Cuál es la inversión?
Los dos aviones cuestan, con sus repuestos, US$ 38 millones.
- Supongo que la inversión excede los aparatos…
Sí, pero va a depender ahora de la actitud que tome el gobierno con los aeropuertos. Si hay que invertir en hacerles algunos arreglos.
- El gobierno anunció una licitación para refaccionar algunos aeropuertos del interior ¿Le interesa participar?
Sí, si no lo hace el Estado u otro, lo haríamos nosotros. Lo que no queremos es que se encarezcan los aeropuertos del interior. No es casualidad que el aeropuerto de Colonia no opera hace muchísimos años, tampoco Salto opera, tampoco Rivera y no es casualidad. No operan porque los que lo intentaron fracasaron y, si a eso lo subastamos y el que gane la subasta va a tener rentabilidad, y lo va a encarecer a través del costo que le cobre al avión y al pasajero, sería casi irrealizable el proyecto.
- ¿Usted le tiene fe al proyecto BQB Líneas Aéreas?
Uno le tiene fe pero puede equivocarse.
- En este negocio de pequeñas empresas aeronáuticas en la región ya hay varios que han fracasado…
Lo tenemos presente. Te diría que cualquier compañía para operar necesita tener 30 o 40 empleados por avión. Nosotros podemos tener como mucho entre 10 y 15 empleados, porque ya tenemos una gran infraestructura comercial, tenemos los clientes y fundamentalmente nos apoyamos en los paquetes.
- Entabló un juicio contra Pluna, a la que acusa de plagio…
Cuando hay algo en la Justicia no hay que opinar, hay que esperar que la Justicia dictamine. Cualquier cosa que decida va a ser bienvenida.
- Su negocio depende en buena medida de la concesión de espacios públicos ¿cuánto le pesa ese hecho a la hora de invertir?
Suponte que esta concesión se venza y no la renueven. No por eso nos tenemos que ir; le podrán dar a otros la concesión, pero el uso lo podemos seguir teniendo. En vez de pagarle al Estado le pagamos a un concesionario. Generalmente todo el mundo desarrolla las concesiones mientras dure la empresa. Esto es un invento regional.
- Se lo acusó de ser beneficiado por los gobiernos; de intercambios de favores…
Al contrario. Si le preguntan a los ex presidentes Sanguinetti, Lacalle y Batlle, yo nunca les pedí nada. Siempre pago todos mis impuestos puntualmente y cuando los gobiernos me han pedido ayuda, y todos los gobiernos me la han pedido, yo siempre se las he dado incondicionalmente, como debe hacerlo un empresario.
Nunca me molestó cuando un medio dice algo que no me agrada porque creo que es mejor que cada uno pueda decir lo que quiera, antes de que no exista la libertad de prensa.
- ¿O se le fue curtiendo la piel?
La piel no se curte. Uno sufre mucho pero son las reglas de juego y pasa en todos lados. El empresario tiene que acostumbrarse y darse cuenta que es algo que tiene que enfrentar.
- ¿Cuáles han sido sus mayores logros?
Estar en Uruguay. Sobre todo cuando uno viaja y vuelve a Uruguay se da cuenta cuantas cosas buenas hay acá y hay que elogiar hasta el sistema democrático acá en Uruguay y a los partidos políticos porque se mueven con respeto. La democracia funciona bien. Es un país muy confiable y lo que más hay que mantener es esa confianza que genera Uruguay en el inversor. También es un momento muy importante de generar cada vez más confianza porque hay muchas empresas con dinero y es muy importante para Uruguay esta crisis para que se venga a invertir.
- ¿Cómo se genera esa confianza?
La confianza la generaron los distintos gobiernos que hubo en Uruguay. La generó Tabaré Vázquez con una muy buena política de un gobierno de izquierda, que hay que acrecentarla.
- ¿Tiene algún preferido para que sea sucesor de Vázquez?
No, en este momento no. Lo que pediría es que los candidatos que surjan de la interna piensen que hay un enemigo común que, de derecha, centro o izquierda, es la pobreza. Este es un país donde, a pesar de todo, la pobreza crece y la única que lo puede detener es la inversión. Todo lo que haga aumentar la inversión va a contribuir a eliminar o bajar la pobreza, que es lo que nos preocupa a todos.
- ¿Le tentaría pasar de ser empresario a tener un cargo público?
No. Yo pienso que políticos hay muchos y hay buenos; empresarios no tanto. Yo creo que la política uruguaya necesita que haya muchos empresarios, muchos emprendedores jóvenes. Yo creo que lo que hay que fomentar en Uruguay es que los jóvenes decidan ser empresarios sin temor a que los critiquen si tienen éxito.
- ¿Cómo habría que plantar la semilla?
Que el Estado premie a los emprendedores. Acompañé al presidente Tabaré Vázquez a Washington. En el mismo lugar que estaba Tabaré Vázquez estaba Rockefeller y cuando le tocó hablar a la secretaria de Estado de Bush, ella alabó a Rockefeller. Un hombre que tenía 93 o 94 años como un benefactor y un ejemplo para Estados Unidos. Se pasó toda su vida donando. Eso es lo que tiene que aprender el Estado uruguayo; que a los buenos empresarios tiene que mostrárselos al pueblo para que el pueblo sepa que ellos están trabajando para el país. Creo que esa costumbre hay que cambiarla, porque si no los jovencitos no se animan a ser empresarios.
- ¿Cuáles han sido los mayores aciertos de este gobierno y los principales tropiezos?
El gran acierto es crear seguridad. Creo que el gobierno de Tabaré Vázquez ha sido un gran gobierno, al que le tocó un muy buen momento, pero ha creado una conducta de seriedad. Es una izquierda responsable y muy seria que le ha hecho muy bien a Uruguay. También, independientemente de las ideas políticas, hay un estilo de país y creo que le ha hecho muy bien a Uruguay. Uruguay hasta que ganó el FA tenía el más bajo índice de inversión solamente superado por Haití. Ahora pasó a un buen índice de inversión, mejoró muchísimo. Eso lo hizo un gobierno de izquierda y es una tarea que al presidente hay que reconocerle.
- ¿Ningún tropiezo?
Siempre hay cosas, pero los errores son desde la óptica donde se mide. Errores habrá habido, el tiempo lo dirá. Los aciertos son más importantes.
- A los empresarios locales parece faltarles liderazgo frente a la opinión pública...
Falta quizás liderazgo de los empresarios. También es una oportunidad para hacer. Creo que Uruguay tiene que crear un liderazgo empresario para pensar en las empresas como un servicio a la sociedad. Vos fijate que en toda esta crisis que hay hoy, el capitalismo de alguna manera se fue desvirtuando y dejando de lado a los empresarios para poner en el centro a la especulación, a los fondos de inversión manejados por gente que no es empresaria.
Y no hablemos de la crisis mundial; hablemos de la de 2002 cuando el Banco Central uruguayo dilapidó casi US$ 1.000 millones en sostener la banca privada. Es un problema endémico; el sistema capitalista se ha desvirtuado; el banco tiene que ser banquero y tiene que ayudar a las empresas.
Yo tenía mi cuenta en el Banco Santander y movilizamos todo para el Banco República, porque no queríamos saber nada de la banca privada. Nosotros somos empresas re cumplidoras y hemos pagado puntualmente, pero (la banca privada local) no cumple función de banquero y son meros prestamistas que siguen órdenes de su casa central. En el caso de Santander, si el señor Botín (Emilio, presidente del Grupo) se despierta resfriado, da órdenes de que no se le da crédito a nadie y eso es tremendo. Eso no sirve.
Desarrollar una banca oficial, en este caso el Banco República, es muy importante. En momentos de crisis, cuando la gente ya no cree en bancos, tener una banca oficial eficiente como el Banco República es una ventaja. No la tiene EE.UU., no la tienen muchos países de Europa y hoy tenemos acá una banca oficial que es más confiable que la banca privada y da ayuda a los empresarios. Mucho más que cualquier banca privada. Eso es muy positivo. No lo valoramos porque lo tenemos pero, cuando viaja a otros lados, uno se da cuenta de esto.
Las frases - Cuando los gobiernos me han pedido ayuda, y todos me la han pedido, yo siempre se las he dado incondicionalmente que es como corresponde a un empresario.
- Cuando los gobiernos me han pedido ayuda, y todos me la han pedido, yo siempre se las he dado incondicionalmente que es como corresponde a un empresario.
- Si vos mañana elegís ir a Buenos Aires en el avión, por Colonia Express o Buquebus lo elegirás por algo. Tenemos el 89% del mercado global.
- Yo me preguntaría qué hubiese sido de Uruguay si nosotros nos hubiésemos dedicado a juntar dinero en vez de juntar barcos durante los cortes de puentes.
- El Estado debe mostrarle los buenos empresarios al pueblo para que el pueblo sepa que están trabajando por el bien del país.